domingo, 21 de agosto de 2011


Poema

El recuerdo intacto de la casa de los abuelos
y mucho más siempre estará
presente en el haber propio.

Gracias Abuelos!





Infancia

Nada se me olvido;

Aquel rincón de juguetes,

El oso blanco de peluche.

El de penitencias,

El arcón de los abuelos

El perfume a lavanda,

Con las maletas a cuesta

Sin deshacer aún;

Deshaciendo la casa de los abuelos.

Entro y deshago mis memorias,

Todo esta. Nada falta.

Parece que las paredes

Me dan ese calor de ayeres.

Susurran a mi oído,

Canciones gallegas;

Perfuman mi olfato

Las uvas del parral.

Emocionada recorro

La casa de los abuelos

La lágrima cae,

La sonrisa se dibuja.

Un timbre.

Miro. Cierro.

Con mis maletas a cuestas

Acudo como niña temerosa

A otros ayeres recurro…

La casa de los abuelos…

Sin maletas a cuestas

Ando caminos….

Mi camino intentando

Andar mi sendero

Para ser uno y se sostenga.

Mi infancia, los perfumes,

La casa de los abuelos

El aroma de vides,

Las paredes amarillas,

La lluvia… la torta…

El peluche y la muñeca Sisi,

Viven en mí en este hoy;

Dónde ayeres son parte

De este hoy que ayer fue de a dos.

Recorro la casa de los abuelos

Atemporo sus rincones

Y la habito con todo mi amor

En infinita gratitud!


Marita García



Detalle

Un ramo lleno de cosechas de ayeres
dejo para quién guste llevarlo
en gratitud por la amistad brindada
y en recuerdo de la siembra propia y de los ancestros!


Mi paz dejo.

Gracias por estar!