viernes, 29 de agosto de 2008

Su Historia esta recorriendo el mundo

Aquellos sueños que un día trajo a estas tierras, junto a una valija y unas pesetas, dejando en otras tierras a su madre, sus hermanos, su casa y su castaño, al cuál volvío a ver sesenta y dos años más tarde.
Un viaje por barco, un horizonte se divisaba, América estaba próxima, vio gente, mucha gente con cara de asombro, melancolía , tristeza y temor.
Con sus dieciocho primaveras arribo al Puerto de Buenos Aires, bajo del buque y se encontro con su familía, tíos y primos. Efusivamente se saludaron, contandóse las novedades de sus familías, y las de una nueva tierra.
Vivió con ellos y pronto se puso a trabajar, en una casa de empleada, cuando había sido al niña de la casa, mordió almohadas en llanto sin consuelo, esperanzas que se deshacían ; nostalgias y extrañezas corrían dentro de sí, sin encontrar lo ansiado en vanos intentos.
Solo le quedaba trabajar y trabajar y así lo hizo.
Al poco tiempo tuvo que mudarse a la casa de sus patrones, nuevamente su valija, sus pesetas , ahorros en pesos argentinos y los pocos sueños que le quedaban, pero con una fija idea:
Enviarle dinero a su madre para que se comprará lo que quisiera, o que sería una forma de estar.
Trabajo de sol a sol, no se quejaba, solo lloraba por las noches, y sus lágrimas en ahogadas lamentaciones derramaba ; estaba sola, nadie le decía :"buenas noches", ni tampoco nadie le servía el desayuno ni comida alguna, ya nadie lo haría!. Solo un saludo en las fiestas de fin de año, y su cumpleaños a veces alguna prima.
A la hora de comer se le contaba la fruta y los panes que ingería, solo los asignados por día podía comer, si se extralimitaba entonces se le descontaba de su sueldo.
Continuó con su trabajo, salía solo los días domingos, y cuidaba los gastos en tal día.
Había hecho un cálculo de ahorro, del cuál no se alejaba, y rigurosamente hacia envios a España, a su madre querida, que tanto extrañaba, y cuánto quería volver allí, pero no podía, ya no!
Paso el tiempo y en el club de los españoles conoció al destacado joven Antonio; con quién se puso de novio y se caso.
Al tiempo llego a su vida una preciosa niña , su única hija!
Para su alegría ya había formado uan famailía, tenía su casa propia y ya no trabajaba a fuera.
La vida se le había acomodado.
Una mañana llegó el correo, un sobre con su nombre, una carta de su hermano mayor, que le decía que volviera, que él le pagaba el pasaje, dado que su madre la extrañaba mucho, que la recordaba, que la nombraba y rompía en llanto desconsolado, y... todo el sentir de su madre volcado en una misiva.
Lloró mucho, y contesto que no volvería dado que contrajo matrimonio y tenía una niña, que estaba bien, que vivía en una casa, de su propiedad, su esposo tenía un comercio,tambo y reparto de leche, y era un hombre muy digno, de valía y respetado en la ciudad.
En el año 1930, la crisis ha sido muy grande, la desocupación azotaba, y también se vio castigada económicamente, perdió el tambo, pero presento batalla, trabajo duro a al par de su esposo, yerro caballos; lustro los tarros del reparto, punteo y cultivo al tierra, fabricó conservas y dulces caseros y los vendía, preparó chacinados, chorizos, y desarrollo una verdadera industria casera. A su vez trabjo en costura y tejidos para afuera, sus clásicas medias de lana, que de pequeña había aprendido a hacer le sirvio de tanto!, las comercializó en tiendas muy importantes de Buenos Aires.
Su vida continuó con sacrificio y lucha pero avanzo, no se quedo, acompaño a su esposo en todo!, y siempre envió una cuota a su madre.
Un día sabado de invierno, llegaron sus primos de visita y tomando el típico té de la tarde, con torta y dulces caseros, le entregan uan carta, dónde le comunican que su madre había fallecido.
Recuerdo, estaba por preparar mas té, se tomo de la mesada de la cocina, se echo a llorar, y con una mano se tapo la cara para que no la viese, siendo yo pequeña, tenía seis años de edad, le abracé, y le comencé a cantar como ella lo hacía conmigo cuando estaba triste.
Me acaricio, y aguanto.
Se ceno en silencio.
A la mañana siguiente supe que había llorado toda la noche, sus ojos estaban irritados, esa mañana no canto, ni tampoco en los días sucesivos.
Pasado cierto tiempo salimos de paseo y compró un cuadro de la Virgen del Carmen, porque su madre se llamaba María del Carmen, le rezo siempre!
La vida le fue envolviendo en distintas circunstancias, y siempre tenía risas y cantos para mí, los almuerzos prontos, y los bizcohos listos, las mieles y los dulces, la crema y la mantequilla, para mis meriendas.
Su vida le iba a dar otra sorpresa, el fallecimiento de su esposo, se encerró y no salió durnte cinco años ,un duelo que lo llevo hasta que viajo a a la eternidad.
En ese tiempo hice lo que he podido, y poco a poco, paso a paso le fuí sacando de su encierro, y fue saliendo , recobro su vida, comenzó a visitar a sus amistades y volvió a hacer reuniones en su casa.
Al reponerse en parte de ello, otro suceso le iba impactar la enfermedad de su única hija, mi madre, a quién se le declara depresión y una psicopatía severa, por lo que le tienen que internar.
Duros momentos para todos, mi padre trabajaba todo el día, mi abuela las tareas de la casa, yo aún estudiaba, y al regreso del colegio pasaba a ver a mi madre, le llevaba ropa limpia y pedia el informe médico.
Regresaba a casa , y las cenas eran tristes, no se escuchaba televisión, se conversaba sobre el día en general y el tema central era la salud de mi madre.
Al tiempo le dieron el alta.
Un tiempo de calma y paz, mi abuela cantaba, yo le acompañaba.
Transcurrió el tiempo y la salud de mi madre se quiebra nuevamente y una vez más todo recomenzaba.
Al tiempo se enferma mi padre, postrado en cama durante 6 meses.
Me aboque a trabajar, ayudar en casa, mi madre deprimida, mi abuela llevando todo adelante, y yo le seguí.
Cuando mi padre se recupera yo comienzo mi noviazgo, mi abuela, la asturiana de rango tras de mí , dandóme consejos, niña que esto no se dice, que esto no se hace, que escucha, y ve con todos los ojos, que ten cuidado, que... cuidados por doquier me prodigaba y cada vez que salía, la frase que me llegabaa fastidiar y hoy la desearía escuhar de nuevo: llevas abrigo?
Pasaron los años y la vida, viajo a españa, se re encontró con su hermano, el último que vivía aún, con sobrinos, viajo a su Asturias natal, vio su castaño.
Regreso, e dí el Título de bisabuela, y con ochenta y dos años, llevaba a caballito a mi hija, se sentaba a jugar en el suelo con ella, y jugaba a la escondida, y le tejía medias!
Un día la abuela me llamo y me dijo así:" mira , mi niña, yo ya no puedo quedrme más, me estan llamando, pronto vienen buscarme sabes?, yo me tengo que ir. Ya no puedo cuidarte aquí. Cuando ya me haya ido, desde allí te voy a ayudar, y con tu abuelo,l os dos vamos a protegerte, sabes, yo ya me tengo que ir... no puedo quedarme más aquí...sabes mi niña...?
Al día siguiente viajo.
Hoy decidí escribir este relato para decirle simplemente Gracias Abuela Asturiana!

Y ahora sé, lo sé, sé que ha estado siempre, esta en mí, en mi hija- su bisnieta, y lo esta por siempre, porque su historia, su hermosa historia de valor, de heroísmo, de lucha , de libertad, de sacrificio y de amor, amor hacia mí, Esta..

Su Historia esta reorriendo el mundo y ha llegado a Su tierra natal, y quién tiene un blog con el nombre la la Gata Coqueta , ha ido por esas tierras y novedades me ha traído!

Creo que su castaño también saludo con los encajes de sus ramas... la brisa trajo ecos de su voz cantando:" teño morriña, teño saudares, porque estoi leijos de mia terra ,de mia madre, teño...", y todo ha sido un hermoso y vivificante recuerdo, muy vívido en el existir de este tiempo presente dónde decidí vivir

Un beso de tu nieta

María del Carmen




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